Más allá de las reformas mineras

By Jim Norine

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Todo el mundo tiene una opinión sobre cómo afectarán las recientes reformas de México a la industria minera y al país. La mayoría sugiere que las leyes -que acortan los plazos de concesión de 50 a 30 años, endurecen los procesos de obtención de permisos para la extracción de agua e incluyen requisitos para el empoderamiento de las comunidades, entre otras medidas, provocarán un importante retroceso de la inversión extranjera y de la actividad minera. Y eso podría obstaculizar el crecimiento en toda la economía.

Dentro de la propia comunidad minera mexicana, existen importantes preocupaciones sobre la viabilidad futura del mercado. En realidad, los inversionistas internacionales participan en un juego global, en el que los riesgos del mercado desempeñan un papel considerable. En un momento, en el que los países vecinos se esfuerzan por facilitar a las empresas mineras la comercialización de minerales esenciales (EE.UU. está trabajando para reducir la burocracia a nivel federal y, a menudo, también a nivel estatal), este tipo de reformas radicales y rápidas sólo sirven para asustar a los mercados.

Para ser claro, comparto muchas de esas preocupaciones. Me preocupa que la alta reputación internacional de México, como un gran lugar para que las empresas mineras inviertan, pueda estar en riesgo. Me preocupa lo que las leyes puedan significar para las empresas mineras más pequeñas, en particular. Y para las regiones del país donde la actividad minera impulsa la actividad económica significativa - como el Estado de Sonora, donde las empresas mineras pequeñas son el alma de la economía.

Surge una nueva realidad

Si bien las nuevas leyes mineras pueden hacer la vida más difícil para la industria minera en México, no la harán imposible. Seguirá habiendo importantes oportunidades para la minería en México. Y México seguirá estando entre los mercados más atractivos para los inversionistas. Pero algunas cosas sin duda cambiarán.

Por un lado, la disminución de la vida útil de las concesiones empujará a los inversionistas y a las mineras más pequeñas hacia los yacimientos de mayor ley, ya que tratarán de maximizar la rentabilidad en un plazo más ajustado. Se prestará mayor atención a la selección de los proyectos más valiosos en la fase más temprana posible del proceso. La forma y las áreas de actividad cambiarán, con importantes implicaciones, tanto para la cadena de suministro como para el ecosistema.

También habrá que dedicar mayor atención y recursos a las consideraciones y requisitos relacionados con las ESG. En muchos sentidos, las reformas pretendían equiparar la sostenibilidad y los permisos medioambientales de México a las normas y expectativas norteamericanas; quienes operan en Canadá o Estados Unidos, por ejemplo, no las encontrarán necesariamente más estrictas de lo que serían en esos mercados.

Y lo que es más importante, las empresas mineras tendrán que centrarse mucho más en la economía de los proyectos. Habrá que analizar todos los elementos de costo y diseño para maximizar el valor de toda la vida útil. Se necesitará pensamiento creativo e ideas inteligentes para crear planes financieros sólidos. Los propietarios tendrán que sacar punta al lápiz si quieren que el proyecto funcione.

Se necesita una comunidad

En México sigue habiendo grandes oportunidades para los intereses mineros. Pero descubrirlas y explotarlas exigirá la colaboración de los numerosos actores del ecosistema.

Gobiernos - Mi esperanza es que el gobierno federal se comprometa con la industria a debatir sus preocupaciones y encontrar un término medio. Los gobiernos estatales y locales deberían estudiar cómo pueden ayudar a cambiar la agenda.

Empresas de mediana y gran minería: Si bien las repercusiones directas sobre las grandes empresas mineras pueden ser más limitadas, la viabilidad económica a largo plazo del sector, y la disponibilidad de futuros activos menores para su adquisición, está en riesgo. Las mineras grandes y medianas deberían participar en el debate, ya que las pequeñas son a menudo la fuente de expansión.

Proveedores de servicios - Las empresas mineras menores buscarán asesoramiento experto e ideas innovadoras que les ayuden a impulsar sus proyectos. Los proveedores de servicios tendrán que proporcionar apoyo con una gama más amplia de servicios de sostenibilidad y asesoramiento de diseño inteligente.

Inversionistas - México sigue teniendo todos los fundamentos clave para la inversión y continuará siendo un importante mercado minero en las próximas décadas. Ahora es el momento de colaborar constructivamente con gobiernos, propietarios, proveedores y prestadores de servicios para comprender las implicaciones reales de las nuevas leyes.

Es hora de dar un paso adelante

Como señalé en mi último artículo, Ausenco está comprometida con México a largo plazo. Vemos esta nueva legislación como una llamada a la acción.

Seguiremos ampliando nuestra (ya líder) práctica y servicios de sostenibilidad en México. Redoblaremos nuestros esfuerzos para crear resultados positivos para nuestros clientes cuando busquen financiación para sus proyectos. Apoyaremos el ecosistema local mediante la localización y las asociaciones. Y seguiremos buscando la mejor manera de ayudar a nuestros clientes a alcanzar sus objetivos.

Las nuevas leyes mineras de México hacen la vida más difícil para la industria. Pero creo que aún hay oportunidades importantes en el mercado. Depende de la comunidad ayudar a que funcione.

Ponte eb contacto con Jim Norine.